EL ASESINO SILENCIOSO

  El humo era tan espeso y asfixiante que ni siquiera tirados sobre la panza se lograba apreciar mas allá de la punta de la nariz, emanaba del techo del estacionamiento de la plaza como si fueran nubes empujadas con gran fuerza anunciando la llegada de un huracán. Aun y cuando postrados estábamos en zona … Continúa leyendo EL ASESINO SILENCIOSO